Parecía temeroso, seguía con inquietud cada movimiento de sus manos. Miguel volvió a acariciarlo y sus dedos comprobaron el temblor intenso y constante de aquel cuerpecito plumado. --Estás enfermo, cansado. Eres un loro viejo, enfermo y cansado, pero a partir de ahora todo va a ser distinto. Corrió a la cocina y cogió frutos secos, garbanzos, verdura, todo lo que pensó que un ave de este tipo querría comer. El loro devoró con avidez cuanto Miguel
TER:074.17
ACARICIAR.1a - Tocar con suavidad [a alguien o una parte del cuerpo a alguien], especialmente con las manos, como muestra de cariño o afecto