esos ojitos ahora pícaros, como si el niño lo comprendiera todo. ¿ Y por qué no ? ¡ Todo es posible cuando sopla el buen viento de la suerte! Tímidamente avanza un dedo hacia la mejilla infantil. No recuerda haber tocado jamás la piel de un niño tan pequeño. Si acaso cogió alguna vez a los suyos un momento, bien vestiditos, para mostrarlos a los amigos. El puñito ligero, ávido como un polluelo de águila en el nido, apresa
SON:033.13
TOCARI.1 - Llegar con las manos u otra parte del cuerpo hasta [una persona u objeto físico] de manera que se pueda sentir su presencia o alguna cualidad física