los la frente o el costado. Con cierta frecuencia, agitaba la cabeza a un lado y a otro en un espasmo súbito o con espantosas muecas deformaba su rostro. El resto del tiempo, su expresión era la de una persona que duerme con los ojos abiertos. Pasados dos o tres días, sus pupilas habían cobrado un tenue reflejo de vida y empezaron sus labios a moverse con suavidad, como si intentaran deletrear dulces pensamientos blancos. En ocasiones pronunciaba palabras oscuramente inteligibles
TER:087.11
DORMIR.1 - (Hacer) Entrar en un estado de reposo y suspensión de la conciencia