cual partían las callejuelas que zigzagueando y bifurcándose monte arriba configuraban el barrio en que vivía la Emilia. No abundaba en él la iluminación y en el firmamento despejado rutilaban las estrellas; las calles estaban desiertas, en los solares en construcción dormían las excavadoras y la brisa primaveral traía de un parque cercano olor a tierra. Una noche, como se ve, perfecta para que se entregara a lúbricos desmanes quien no llevara, como yo, cuarenta y ocho horas sin pegar ojo
LAB:108.10
DORMIR.1 - (Hacer) Entrar en un estado de reposo y suspensión de la conciencia