Texto contextualizado: |
Cuando llega la hija les encuentra charlando. Mira con curiosidad al viejo y riñe a la madre por haberse incorporado en la cama, pero al poco rato se la nota contentísima de no perder el tiempo y se marcha tras de anotar algún encargo. Se quedan solos y el hombre vive una mañana mágica, saboreando las tareas ejecutadas para ella y hasta obedeciendo instrucciones que considera maniáticas, como quitar el polvo a un mueble tan limpísimo como toda la casa. Es como cuidar |
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