seme busco en su llanto el sonido particular del llanto de Dieguito. Los Zeting ya no estaban en París. Salías por carbón, yo creo, impotente ante el sufrimiento. Recuerdo que una tarde intentaste leer el periódico y se me grabó tu gesto de desesperación: "No puedo Quiela, no entiendo nada de nada, nada de lo que pasa en este cuarto." Dejaste de pintar, Dieguito murió, fuimos casi solos al cementerio, a Marie Blanchard
DIE:019.06
GRABAR - Recoger e imprimir datos (señales, información, imágenes, sonidos) para su conservación