en la fuerza de su buena estrella, que inspiró la decisión de Andrea. Hasta le parece, mirando esos ojitos ahora pícaros, como si el niño lo comprendiera todo. ¿ Y por qué no ? ¡ Todo es posible cuando sopla el buen viento de la suerte! Tímidamente avanza un dedo hacia la mejilla infantil. No recuerda haber tocado jamás la piel de un niño tan pequeño. Si acaso cogió alguna vez a los suyos un momento, bien vestiditos, para mostrar
SON:033.11
SOPLARI.2 - Moverse el viento de forma que se note