pero también una oquedad simultánea: Hambre. No has comido nada desde que la mataste. Se dobló sobre sí mismo en un intento de calmar la exigencia de la necesidad y cerró los ojos. En segundos volvió el deseo de dormir. Está ahí, esperandole,laodia,leabrumalaideadellegarse al teléfono y telefonear no sabe a quién, en plena madrugada, nadie va a creerte y su cuerpo debe estar ya rígido; cuando lo vean nadie va a entender
MIR:117.10
ODIAR - Sentir una intensa antipatía y aversión [hacia alguien cuyo mal se desea]