Al viejo le reconforta ser útil, salvar pobrecitos árboles que padecen de frío en Milán y, encima, son asesinados por la burricie de los oficinistas y escribidores. El muchacho es dócil y nada torpe. «Así crecerá mi Brunettino, sólo que sabrá mucho más;yoleenseñaré...Yaésteselepuedeayudar, aunque no hay derecho a trabajar en lo que no se conoce. Pero no es culpa suya y, además, no es milanés.» Concluida la tarea, el muchacho le da las gracias
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ENSEÑARII - Hacer saber o transmitir [un conocimiento o una habilidad] [a alguien] para que los aprenda