los barones de Roma... No pude ocuparme de éste y, en cambio, el Francesco se me marchó a hacer dinero... ¡Dinero! ¿ De qué sirve si no lo ve nuestra gente? ¡Casa grande, tierras, ganados, castañares...! ¡Esollenalosojosyelcorazón,esotengo!...Yahora el zorro de mi yerno lo aprovechará... ¡Ay, Renato, Renato! ¿Por qué te casaste con esa cepa reseca?» -Anda bebe, hijo, bebe; aún no hemos terminado.