, más afortunado que el zarista, se infiltró más y más en el país, sobre todo entre los jóvenes oficiales del Ejército. La política interna de Afganistán favoreció a los rusos. Mohamed Zahir Sha, el rey de Afganistán, ocupó el trono en 1933, después del asesinato de su padre. Era muy joven y el gobierno lo ejercieron sus parientes cercanos, sobre todo su cuñado, Daud Khan, que no tardó en convertirse en Primer Ministro y en el hombre