por qué. Nunca dejó de quererla. La respetaba, la consideraba una persona de criterio. Retomó el relato: «El doctor Herrera se entregó al trabajo, porque era su pasión y también, lo confesó, porque así ocupaba su mente. A medida que pasaban los años, la ausencia de la mujer se le volvía más dolorosa. Se dijo que por mucho que la hubiera querido, mientras fueron felices no entendió cuánto la necesitaba. Sin ella estaba solo.
HIS:107.08
OCUPARI.5 - (Fig.) Preocupar, llamar [la atención de alguien]. Dar(le) que pensar