sese mano en vez de recogerla de la mesa tras la retirada del cliente. La tenacidad con que evitaba pronunciarse respecto del despego paulatino de la clientela hacia una comida decente a precio razonable era casi melodramática; el camarero, siempre añadiendo un gesto desdeñoso a su afligido semblante, se limitaba a comentar a sus espaldas, mientras le ayudaba a ponerse la gabardina, la fragilidad de las costumbres frente al reclamo de la novedad, el desprestigio creciente de la tradición
MIR:077.22
AÑADIR.1 - Agregar, unir una cosa a otra formando un todo