boca, tienta su resistencia, huele... Olfatea, sobre todo, como un perrito, ¡y con qué intensa fruición! El niño siempre anda buscando. Entonces, si no se siente buscado, por fuerza pensará que el mundo falla y le rechaza. Por eso el viejo le abraza tiernamente, le besa, le huele con tanta avidez animal como olfatea el propio niño, identificandose así con él. « ¡ Mira que necesitar libros para criarle!... ¡
SON:053.15
FALLARI - No dar o prestar una persona o cosa el rendimiento o el servicio esperado. Errar una persona en el uso de algo