bolsillo. Nunca vienen mal. -¡Pasa, pasa; ya no te esperaba! -invita Hortensia desde la cama, al oír entrar al hombre-. ¿Y eso? -añade, refiriendose al ramo que él deposita sobre la cómoda-. ¿Ya has vuelto a hacer tonterías? -Hoy es regalo de la Universidad, departamento de fantasías --contesta el viejo, esforzandose para hablar, porque ha caminado apresuradamente. La encuentra mejor, pero no