, se tomaron la justicia por sus manos y asesinaron al pobre manco. Vinieron o vino luego a Barcelona y fue en busca de Muscle Power, que la tierra le sea leve, a quien probablemente sometió a interrogatorio y con certeza eliminó, alevoso. Me malicio que fue entonces cuando el cojo de la agencia teatral se dio cuenta de que se enfrentaba a un enemigo cuya peligrosidad superaba con mucho sus expectativas y, con loable cordura, decidió restituir el dinero y desaparecer del