cosa: por este camino no hacemos nuestro "mayo del 68" a la gallega, ni siquiera con treinta años de retraso. Por este camino de rosas, que cuenta con la bendición de la Moncloa, claro, nos estamos condenando a vivir, por los siglos de los siglos y las siglas de las siglas, en una pequeña y desconocida región de Europa aferrada a su conmovedora "hidalguía vergonzante".