otro asiento para los altos dignatarios. Algún estandarte, alguna bandera, alguna pancarta, el tronco del sacrificio y, en primerísimo término, el puesto de las máscaras, crean un ambiente sugeridor para el desarrollo de la asamblea general. Ocupando sus puestos, vemos al señor Tigre, al señor Oso, al señor Cocodrilo, a doña Araña, al señor Lobo y a doña Zorra. Gatina y Burrote ocupan el lugar destinado al pueblo llano. Se oye fuera el redoble del