me con toda su ternura, aconsejandome y preguntandome. --¿Duermes bien? --Sí --le respondí--. Pero poco tiempo. Me gusta levantarme por las noches y pasear. A veces se ven cosas raras, ¿no crees? Yotratabaingenuamentedeintranquilizarla,peroella no se daba por aludida. --Haces muy mal --me respondió con energía--. Por eso tienes los nervios así, destrozados. Pero bueno, ya pasó