doblé, la metí en el sobre y me guardé el sobre en el bolsillo. Del maletín saqué un billete de mil y también me lo eché al bolsillo. Luego cerré el maletín. --Sigo sin entender nada --dijo la Emilia. --Luegoteloexplicarétodo.Ayudamealevantar y salgamos de aquí cuanto antes. Alumbraban las farolas y el cielo estaba negro cuando emergimos del siniestro teatrillo entre cuyas bambalinas dejé varadas mis infamantes ensoñaciones. El aire relativamente