pasa, por lo demás, de ser un movimiento de hibridación verbal, regido, no ya por ningún afán cognoscitivo, sino por el más puro instinto de sugestión propagandística. Expresiones como "dialéctica de la cruz" o "practicar a Dios" (donde, obviamente,quiererescatarselapalabrapraxis)probablementenoquieren decir nada, o a lo sumo han cobrado tan sólo a posteriori las más forzadas -aparte de forzosas- significaciones, habiendo sido en principio excogitadas únicamente con vistas a dorar la predicación del evangelio