valía la pena insistir. Dirigí, sin perder un instante, mis cañones sobre el repartidor del mercadito, sospechoso más indefenso y, por eso, más maleable, mucho más maleable. Todo inútil. Pasé horas amargas. Yo soy unhombrealaantigua.Entrenosotrosleconfieso que si me impiden la picana y el cepo, haga de cuenta que tengo las manos atadas. Comprendí que en tales condiciones no quedaba opción. La única salida ética era la renuncia
HIS:171.11
CONFESAR.1 - Expresar, declarar o reconocer [algo inédito u oculto].