los jardines del Castillo, pero ¿quién podría dudar de los oscuros significados, de la complejidad de aquella obra sólo compuesta con filigranas verdosas? Para mí, Francesca, aquélla no era más que una hermética representación del cosmos, de un cosmos fértil,queenvezdeestrellasposeíahojasyqueen vez de constelaciones trenzaba ramajes. Verdor sobre el verdor, verdor bajo el verdor, allí estabas bajo la diabólica pintura de Leonardo. Te anduve buscando antes de que