nos escuchan; para eso deberían callarse, para eso deberían estar aquí por razones parecidas a las nuestras, agazapadamente vigilantes como la gata negra que acecha a un lagarto en la veranda. Pero no les interesamos para nada: mejor para ellas. Las dosvocessealternan,cesan,recomienzan.Yno hay ninguna voz de hombre, aun hablando tan bajo la reconoceríamos. Como siempre en el trópico la noche cae bruscamente, el bungalow está mal iluminado pero no
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CESAR - Dejar de producirse un fenómeno o una acción