ojos se habituaran a la penumbra para averiguar que lo que había tomado al principio por un perchero era en realidad un esqueleto pavoroso. Sin la menor prontitud de ánino deslicé por el hueco hombros, tronco, caderas, glúteos y extremidades y me personéenelrecintoqueacabodedescribir.Unexamen más atento del esqueleto me reveló un cartelito que éste llevaba colgado del cuello y que rezaba: Fray José María, 1472-1541 , y esta piadosa leyenda: que usted lo
LAB:243.31
DESCRIBIRI - Decir cómo son las partes, circunstancias o cualidades de una entidad