costumbre.) Erni sigue igual, triunfador en los negocios, acumulando riqueza y disfrutando de la última explosión sexual de los sesenta. (Ernesto se sitúa de pie detrás de Eduardo. Ahora aparece Moncho por la derecha, ataviado con las prendas y atributos decardenal.VaasituarsedetrásdeEmilia,depiejuntoa Ernesto.) Moncho ya es cardenal. Siempre que paso por Roma me invita a «papardelle al sugo di lepre» con media botella de