Miguel estaba maravillado con su animalito y había llegado a pensar que podía tratarse del Capitán Flint de la novela. En caso contrario, ¿dónde habría aprendido esa frase? En una ocasión, hacia la medianoche, Miguel se levantódelacamayfuealacocinaabeberunvaso de agua, se moría de sed. La luz de la cocina estaba encendida y allí estaba Carmina, que, cuando sintió a Miguel a su espalda, dio un leve respingo de sorpresa.